martes, 28 de febrero de 2017

Cuento Carnavalero

Buenas tardes, amigos. Ya que estamos en la fiesta de carnaval me parece interesante contaros una historia para ver si os gusta tanto como a mí.

Os voy a contar la historia de Carmen una niña de etnia gitana.

La familia de esta pequeña pasaba por muy malos momentos cuando llegó la fiesta del carnaval. Su padre se estaba viendo inmerso en  una lucha a la que no parecía ganar: El alcohol, en el cual se refugió tras la muerte de su hijo mayor en un accidente de tráfico. Después de este trágico accidente su familia se había desmoronado. Desde entonces nadie salía, ni se reía, ni era feliz, como cuando estaba su hermano. A pesar de que ella sabía que a su hermano le hubiera gustado que siguieran como antes, ella no se atrevía a decirlo por temor a su padre y a su agresividad debida al alcohol.
Ahora que se acercaba la fiesta del carnaval, la preferida de Carlos, su hermano fallecido, Carmen quería hacer una fiesta en su honor y poder vivir el carnval como él lo hacía, pero la pequeña no sabía como se lo tomarían en casa, así que cogió su pequeña libreta y escribió una carta a toda su familia para poder quedar con ellos. Cuando estaban todos reunídos, Carmen les propuso su idea de celebrar el carnaval todos juntos disfrazados de animales en honor a su hermano, ya que estos eran su vida. Pero todos se llevaron las manos a la cabeza pensando que lo que la pequeña decía era un disparate y una falta de respeto para su hermano.
La pequeña sim saber que hacer se puso a llorar y llorar y, cuando consiguió hablar les explicó por que quería hacer eso. Poco antes de que su hermano les dijera adiós para siempre ella fue a visitarlo al hospital y allí su hermano le pidió que no dejara a su familia hundirse, y que todos disfrutáran el carnaval tanto como él, y así mantuvieran su memoria viva.
 Al terminar toda la familia rompió a llorar y agredeció a Carmen su idea y su buena voluntad. Así que durante todos los días de carnaval la familia al completo disfruto y fue feliz como nunca y , además su padre abrió los ojos y dejó por completo el alcohol. Para Carmen fue el mejor carnaval del mundo.
Todos cantaban: CARNAVAL, CARNAVAL, CARNAVAL... TE QUIERO!

1 comentario:

  1. Querida María,

    Este cuento me ha tocado la fibra sensible, y la verdad que me ha llegado al corazón. Creo que no podrías haber inventado mejor historia, y creo que el momento en el que confiesa las últimas palabras de su hermano son tan especiales, y me han recordado tanto a una situación propia, que me ha hecho emocionarme.
    Creo que cuando un ser querido muere, y más un hermano, un hijo, es algo tan doloroso que seguir adelante se hace casi imposible, pero la unión de la familia, a veces, te hace poder vivir por quién se te ha ido. Esa persona que nos quería, le gustaba vernos sonreír, hacer cosas, y si queremos que su felicidad se hubiera cumplido, debemos de ser felices.
    Gracias a este cuento me acuerdo de esas personas que un día se me fueron, pero que hoy en día vivo por ellas. Gracias por tu historia, gracias por tus palabras.

    Espero que hagas publicaciones tan especiales como esta alguna vez más, y mi más sincera enhorabuena.
    Un besito amiga.

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