martes, 18 de abril de 2017

Seguimos en la misma rama!


Hola de nuevo lectores! En esta semana he decidido seguir con el tema del deporte, ya que me parece que está muy presente en nuestra sociedad, como he comentado en otras ocasiones

El deporte aparte de sus múltiples beneficios, también genera situaciones violentas que deberían ser erradicadas desde los clubes. Estas situaciones son usuales en el fútbol, sobre todo en el de alta competición, al enfrentarse equipos de distinta nacionalidad, los grupos ultras con ideologías opuestas, suelen crear conflictos y proporcionar un ambiente hostil a la competición, poniendo en peligro la seguridad de los aficionados que realmente pretenden disfrutar la jornada.

Recuerdo que no hace muchos meses atrás en Sevilla, un grupo de radicales irrumpieron en un restaurante donde se encontraban aficionados italianos, agrediéndoles y sembrando el pánico en el local. Esta “batalla campal” como fue denominada fue provocada con motivo del encuentro que se disputó el pasado 22/11/16, en el Ramón Sánchez-Pizjuán, entre el Sevilla Fútbol Club y la Juventus de Turín.
Periódico "El Marca"

Para evitar estas situaciones se deberían controlar las bandas que se esconden tras el escudo de un equipo, para realizar sus actos criminales, mientras que ensucian el nombre del club deportivo.
Debemos enseñar que animar, no implica violencia y que los radicales no tienen cabida en el mundo del deporte.

Además, los entrenadores deben transmitir tanto a los niños como a sus familiares los valores correctos, ya que en las categorías más inferiores también ocurren actos violentos, por parte de los padres de los jugadores, generalmente. En estas categorías se producen continuamente insultos contra los contrarios o el árbitro. El deporte no debe incitar a la violencia. Sino al compañerismo y la cordialidad entre deportistas.
Recuerdo otro episodio ocurrido en una categoría inferior que tuvo lugar no hace mucho tiempo, concretamente el 15/01/17. Cuando se estaba disputando un partido de juveniles entre la UD Telde y la UD Guía, en la isla de Gran Canaria. Dos padres, uno de cada equipo, comenzaron a enfrentarse a puñetazos en las gradas. Algo que me parece muy indignante. 

Periódico "El Marca"

Claro está que si es difícil ejercer como mediador en un encuentro, más complicado aún será hacerlo fuera del campo, pero para ello los agentes de seguridad deben estar atentos y cuando haya riesgo de reyerta, tomar medidas.

El club por su parte debería implicarse al máximo por eliminar estos episodios de violencia de su historia, ya que a fin de cuentas el vandalismo que se comete tras el nombre de algunos clubes suele quedar impune de sanciones.

El problema de la violencia está generalizado en la sociedad, quizás los métodos educativos que estamos empleando no sean los correctos, o al menos eso indican los incidentes por violencia que ocurren continuamente.

Bueno amigos hasta otra. Espero que os haya gustado mi publicación. 
Un beso.

1 comentario:

  1. Buenas María, estoy muy de acuerdo en todo lo que dices acerca de las diversos enfrentamientos que se producen entre aficionados de distintos equipos y, los enfrentamientos de los padres en los partidos de sus hijos.

    En primer lugar, al igual que tu no entiendo esas brutales peleas que se producen entre los "hooligans" de los equipos. Ya que estas peleas pueden dejar desperfectos en distintos servicios públicos, y también daños físicos entres las personas. En alguno de los casos estos enfrentamientos pueden llegar incluso a la muerte de una persona, como fue el caso de un aficionado del Deportivo tras el surgimiento de una brutal pelea entre los aficionados de este equipo con los del Atlético del Madrid.

    Por otra parte,no hay manera de explicar el comportamiento que tienen muchos padres discutiendo y muchas veces llegando a las manos con otros padres o con los entrenadores de los menores. Lo único que hacen así es enseñarles a los pequeños que todo se soluciona mediante peleas.

    Creo que todos deberíamos de ver el deporte como una manera de disfrutar de la vida, no como una continua competitividad y peleas.

    Un beso :)

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